Leí el diario de un extraño (2003)

¿Qué escribo?

Matías Hyde Fernández Pratt

Y esta impresora que no funciona, shot through the Heart and you are to blame, qué mal canto, por dios, Shiba salí de acá, no ves que estoy escribiendo, mirá, me manchaste el teclado, bueno, le paso el dedo y listo, ’tan ricos los kellogg’s éstos, espero que les guste, me parece que estoy haciendo cualquiera, ¿será esto?, yo sigo escribiendo, total, ¿cuánto tiempo hace que canta Bon Jovi?, canta bien, shot through the Heart and you are to blame, yo no, Shiba, sos cariñosa, ¿ehhh?, qué linda, lástima que no conozca chicas así, ¿por qué me cuesta tanto?, no sé, qué sé yo, algo mal haré, everyday, todas me escondieron algo, no es justo, no te des manija, pensá en otra cosa, gonna live my life everyday, esos ojitos negros, donde esté el Mishi, está celoso, pero no te preocupes, ya encontrarás una chica, quisiera decirle, hacer mimos, una peli estaría bien, ¿y si voy a alquilar una?, no da tiempo, que se viniera a comer, o me fuera a buscar a la escuela, alguito de compañía, tanto tiempo para preguntarse y reflexionar, no, bueno no es, Bon Jovi no tiene problemas, ¿tengo que cantar?, ¿qué tengo que hacer?, “sé vos mismo” me dicen, cualquiera, a mí no me funciona, qué boludo debo ser, bue’, pero sigo sin cantar bien, y Shiba no se tiene que preocupar tampoco, ni Mishi, ¿y por qué te preocupás vos, Matías?, qué sé yo, Martín no parecía preocuparse, ah, sí, es verdad, su novia, qué ojos, ¿y Milton?, como el culo, adolescentes, pero qué etapa jodida, medio adulto medio niño, entremedio e´ tamo, Venecia Celeste, ya pasará, ¿qué escribo?, ya no se me ocurre nada, debe estar todo mal, mirá las caras cuando terminés de leer y vas a ver, está muy improvisado, ¿no?, no, está bien, It´s my life, cada vez me gusta más, Kika, ¿por qué no llamás?, seguro que te salió bien la mudanza, llamáme un día de estos, dale, que no haya nadie, por favor, un piso para los dos, bué, ya te fuiste por las ramas, pero eso no va a pasar, dejáte de joder, pero sí, una vez no más, no, esto te pasa por escuchar lentas, pero hay esperanza, por qué no, una noche, espero que no digan nada, esto es secreto, después les digo, sí, me gusta, después de un año, y todavía, sí, qué cosa, mirá cómo se pasa volando el tiempo, un año, fá.

Hablando con ella

—¿Hola? Ah, sí, hola, señora Rodríguez, ¿cómo está? Bien, gracias, también. Una pregunta, ¿está su hija por casualidad? ¿No? ¡Qué lástima! Sí, necesitaba hablar con ella. No, no, no se preocupe, ya la llamaré más tarde. No, no es importante, gracias. Bueno, sí, para qué le voy a mentir. Es que, ¿sabe?, las cosas con Pamela no están muy bien. No estamos pasando por una buena etapa que digamos, se habrá dado cuenta. Claro. ¡Y lo siento mucho! No pretendía molestarla, ni a usted tampoco señora Rodríguez. Ah, bueno, mejor entonces, no quería causar inconvenientes. Está bien, me tranquilizaré, gracias. Es que no puedo dejar de pensar en Pamela, y en que... quizás... sí, sí, sé que no tengo que darle más vueltas a la cabeza. Pero, ¿qué pasaría si...? Bueno, bueno. Tiene usted razón. Lo tomaré menos en serio, es lo mejor. No es nada, sí. ¡Ha sido un placer! ¡Ah! Disculpe, pensé que quería que me fuera ya. No, no, no es que quiera irme, todo lo contrario. Me gusta hablar con usted. Tiene una voz preciosa, ¿sabe? Gracias, se lo agradezco, es muy amable. Perdone, señora, digo Amanda, no sabía que podía tutearla. Sí, es verdad, la conozco hace tiempo. ¿Cuánto tiempo hace ya? ¡Increíble, un año y tres meses! ¿Cómo se pasa el tiempo, no? Oh, no, no quería decir eso. A usted, digo, a ti, Amanda, no parecen afectarte los años. ¡Pero si eres un encanto de mujer, Amanda! De nada, pero es verdad. Sí, sí, pero yo soy joven. ¿Que le gustaría que tuviera más años? Jajaja ¡Ya me gustaría a mí también tenerlos! Oh, no, por nada. No, de verdad, por nada. Bueno, para qué le voy a mentir. Digo, para qué te voy a mentir Amanda. Eres, eres. Estoy nervioso, perdona. Quiero decir, que... que... Sí, se nota que soy joven, ¿verdad? Jaja, es que cuesta decirlo por teléfono. ¿Cómo? ¿Que vaya? Pero, no, si ya te lo digo por teléfono. Ojalá la edad no importara tanto. ¿Pero cómo voy a ir? ¡Pero peor si está sola! No, no puedo ir, Amanda. Sí, yo también estoy solo. Mis padres se fueron de vacaciones. Sí. ¡No, por favor, esto es un desorden! ¡Se espantaría! Hay ropa por todas partes, y libros tirados, no, no. Bueno, bueno. Espere. Está bien. Ordenaré mi cuarto entonces. ¿Música? Sí, traiga, trae. ¿Romántica? Pues vendría bien porque yo no tengo, y dudo que Metallica te guste. Estupendo. No, no, velas tengo. Sí. Me pondré lo que usted quiera. Lo que quieras, Amanda. ¿Negros? No, los tengo blancos, pero puedo ir a comprar unos calzones negros a la tienda de al lado. No, tampoco me gustan los slip. Menos mal. Sí, me dará tiempo. Seguro, seguro. Y, ¿puedo preguntar? ¿Qué te vas a poner? Oh, claro, claro. Jajaja, sí, lo veré, claro. ¡Seguro que me sorprendes, de eso puedes estar segura! ¿Entonces a las ocho y media? Sí, perfecto. ¡Bueno, pues... hasta luego! ¡Adiós!

Sentado

Sentado mirando el té, y escuchando el tenor de la pava, me pregunto cómo será allá lejos, o en el Sur. Qué será de ellos. Pero sólo sé cómo es aquí, y esto de estar solo.

Desplumado

Estoy desplumado, y aunque soy el blanco de todas las miradas, ninguna me da. Aún así, se siente, se siente en la piel. Es agotador tener que evitar las lágrimas.
Llueve y ninguna flor crece. Nada se limpia. Se empapa y ahí se queda, empapado.

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